¿Quieres dejar de comer por ansiedad? Solo tienes que cambiar este único habito. Nosotros te decimos cómo.

Sí hiciste click en este artículo es porque eres un@ gordit@, como yo. tal vez no tengas sobrepeso o ansiedad, pero se puede ser gordo de alma también.

Te suena esta escena?

Tuviste una pésima mañana, el estrés te templa la espalda o el cuello. Quieres asesinar a tus colegas o a tu jefe, o recibes una mala noticia de las escuela de tus hijos, y de repente decides que ir a pasar el almuerzo en el KFC o en el McDonald’s es una excelente idea…

Si la respuesta es sí, este artículo es para ti! 

Realmente quiero hablar de un problema que tenemos muchas de las personas; es comer por ansiedad.

Nosotros hemos atendido a cientos de personas con obesidad o sobrepeso que han confesado tener en algún grado este problema por lidiar con problemas personales o depresión.

No en vano le dicen a la comida rápida – grasa feliz. Pero la realidad es mas bien triste. 

Y no es de sorprenderse si uno ha tenido que lidiar con problemas de sobrepeso después de pasar por un momento fuerte de estrés. Porque es probado que comer impulsivamente es un marcador de una depresión típica.

Pero no se preocupen, porque este es un artículo feliz  🙂

Porque nosotros escribimos para ser parte de la solución y no del problema…

Comer por ansiedad es un mal hábito y tiene solución! 

Tal vez no te has dado cuenta, pero realmente la solución para este problema es tomar conciencia.

Es sencillo y es el primer paso.

En su libro El Poder del Hábito, Charles Duhigg se refiere a decenas de estudios científicos que nos dicen que un hábito tiene tres partes:

  1. El impulso
  2. La rutina
  3. La recompensa

En nuestro caso:

El impulso

Es el sentido de ansiedad o angustia que uno puede experimentar por X o Y motivos.

La rutina

Es ir corriendo como ballena (Imaginémonos una ballena que sí corre) a la pizzería más cercana. O asaltar salvajemente la refri de la casa.

La recompensa

Al comer nuestro cuerpo recibe dopamina que estimula las zonas del cerebro que están a cargo del entimiento de gratificación y bienestar.

Duhigg nos dice que CAMBIAR UN HÁBITO ES MUY DIFICIL. Pero que la solución está en cambiar la rutina!

Entonces, si nosotros sabemos que tenemos este comportamiento apenas nos sentimos mal o angustiados, la solución está en cambiar el tipo que alimento que consumimos.

Cambiemos la pizza por una manzana. O la hamburguesa por un yogurt. El secreto está en entender qué alimento es saludable para uno y estar atento a nuestros impulsos para prevenir las rutinas que son dañinas para nuestro cuerpo.

Si estás lidiando con este problema. Puedes empezar a aplicar esta solución de inmediato.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy 🙂

Si deseas hablar con nosotros: puedes llamarnos a este número: 023560303.

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